
El UCP es un estándar de comunicación diseñado para permitir que los agentes de IA busquen, evalúen y compren productos y servicios consultando directamente APIs, datos estructurados y reglas de negocio corporativas.
A diferencia de un marketplace o de una plataforma e-commerce, no introduce un nuevo canal de venta: define cómo los sistemas de comercio se comunican con las inteligencias artificiales, habilitando transacciones machine-to-machine en la era de la economía agéntica.
En B2B esto implica un cambio sustancial: las IA de los compradores no navegan por páginas web, sino que analizan modelos de datos, condiciones contractuales y procesos automatizables para tomar decisiones y activar pedidos.
Presentado por Sundar Pichai en el NRF 2026 de Nueva York, el Universal Commerce Protocol nace para hacer que el comercio sea interoperable a escala global en la era de los agentes inteligentes.
Desarrollado junto a partners como Shopify, Etsy, Wayfair, Target y Walmart, es compatible con los principales protocolos para agentes y con los sistemas de pago.
Como HTTP para la web, el UCP establece un estándar compartido: su objetivo es hacer que productos y servicios puedan comprarse directamente dentro de experiencias conversacionales con IA, mediante integraciones estandarizadas y machine-readable.
Este protocolo también puede aplicarse al B2B, con los matices necesarios, ya que las transacciones entre empresas son business critical, recurrentes, muy complejas y reguladas por condiciones específicas para cada cliente. Sin duda, cada vez más compradores B2B utilizarán asistentes inteligentes para seleccionar proveedores, comparar ofertas y gestionar reaprovisionamientos automáticos. La implicación directa es evidente: quien no sea legible para la IA no entra en el proceso de decisión.
El riesgo no es vender menos porque el mercado cambie: es no ser ni siquiera evaluado por las IA que utilizan los compradores. Es un riesgo silencioso: no aparece en los KPI, no genera quejas, pero erosiona cuota con el tiempo. Un comprador no te llamará para decirte que su IA te está descartando porque tus datos de producto no son machine-readable. Comprará en otro sitio.
Las empresas ganadoras serán las que sepan exponer datos, reglas y procesos de forma estructurada, interoperable y gobernable. El UCP representa la infraestructura habilitadora de este escenario, mientras que las plataformas integradas orientadas a procesos se convierten en el activo estratégico para seguir siendo relevantes, elegidos y competitivos en la era de la economía agéntica.
Hoy las empresas B2B invierten en portales e-commerce, áreas de cliente y apps. Estas herramientas son interfaces diseñadas para personas y seguirán siendo activos fundamentales para gestionar relaciones comerciales human2human. Simplemente, estas interfaces ya no serán utilizadas únicamente por operadores humanos.
La IA no navega páginas: consulta procesos, interpreta relaciones y revisa tablas de datos en busca de la información que necesita para alcanzar un objetivo.
La usabilidad de la interfaz seguirá siendo un requisito necesario, pero ya no será suficiente para garantizar la eficacia de los procesos. A ello se suma el diseño y la calidad arquitectónica del modelo de datos. Dicho de otro modo: qué fácil le resulta a una IA interpretar tu oferta y comprarla.
En este nuevo escenario, ganan quienes exponen de forma clara y fiable datos de producto completos y estandarizados, condiciones comerciales codificadas, reglas de venta explícitas y procesos de pedido automatizables.
Esto significa que los sistemas de PIM, CRM y e-commerce B2B ya no son solo herramientas operativas esenciales, sino que se convierten en activos estratégicos para seguir siendo relevantes en una economía agéntica.
Un PIM se convierte en el punto donde atributos, variantes, certificaciones y restricciones logísticas son machine-readable. La condición crítica es simple: si los datos de producto no están estructurados, la IA no lo considera.
En B2B, el CRM ha sido tradicionalmente la memoria de las relaciones. Con el UCP pasa a ser también la memoria de las reglas, las excepciones y las prioridades de cliente. La condición aquí es igual de clara: la IA compra aplicando procedimientos que deben definirse aguas arriba, codificarse y aplicarse a clientes debidamente segmentados.
La fuerza de ventas no desaparece, pero evoluciona: menos introducción de pedidos y follow-up manual, más configuración de reglas y gestión de excepciones. El cambio de perspectiva es sustancial: el valor ya no está en la acción manual, sino en la gobernanza del proceso automatizado.
En este escenario, .one nace con una ventaja estructural. Como plataforma integrada que une CRM, PIM, e-commerce B2B, procesos, datos y reglas en una única arquitectura, habilita datos unificados y estructurados, lógicas de negocio codificables, procesos B2B trazables de extremo a extremo, integración nativa entre producto, cliente y venta, y APIs diseñadas para la interoperabilidad.
La arquitectura de .one ha sido diseñada siguiendo 3 principios guía:

Estas tres características hacen que .one esté lista para el UCP, porque van directas al corazón de lo que se necesita cuando el “buyer” se convierte en un agente de IA: integración, legibilidad y operatividad vía API.
Contar con una librería de APIs amplia y flexible significa que un agente no solo puede leer datos, sino también ejecutar acciones concretas (transacciones, CRUD, reporting), sin depender de interfaces pensadas para humanos.
La conformidad con JSON:API aporta una ventaja decisiva: los datos y sus relaciones se exponen de forma estándar y predecible, con una gestión de errores coherente, reduciendo la ambigüedad y haciendo más fiables automatizaciones, filtros, paginación y consultas.
Por último, una base OpenAPI hace que el sistema sea “descubrible” y autodescriptivo: un agente (o un desarrollador) puede entender rápidamente qué puede hacer, cómo hacerlo y con qué restricciones, acelerando la integración y reduciendo fricciones.
Para hablar de “UCP-ready” en sentido pleno, no bastan las APIs y un modelo de datos excelente: también es necesario que los datos y las reglas comerciales sean semánticamente claros y machine-executable (condiciones de cliente, políticas, restricciones logísticas, prioridades, excepciones), y que exista una capa de acciones de alto nivel que convierta 1.000 endpoints en operaciones simples para un agente (p. ej., “crear pedido”, “aplicar contrato”, “verificar disponibilidad”).
Esto también forma parte de nuestro trabajo: acompañar al cliente en el diseño y la implantación de la solución ideal, gracias a un equipo interno de delivery que conoce las mejores prácticas comerciales específicas de cada segmento y mercado, y participa en el desarrollo del proyecto desde la fase inicial de análisis y redacción de los requisitos funcionales.
El UCP no describe un futuro lejano: describe cómo se tomarán las decisiones de compra B2B en los próximos años. Las empresas que invierten hoy en procesos, datos y plataformas integradas están construyendo la infraestructura que las hace visibles y competitivas en un mercado en el que la claridad del dato vale tanto como la calidad de la oferta.