En el sector de las bebidas, el catálogo nunca está quieto: una nueva añada para el vino, un nuevo formato para la cerveza, una nueva referencia de destilados para la temporada de verano, un cambio de etiqueta impuesto por la normativa.
Cada variación genera una oleada de actualizaciones que debe llegar a todas partes: a los agentes, a los compradores de la gran distribución, al portal B2B, a los materiales comerciales y a los canales digitales.
En la práctica, esa oleada a menudo se convierte en una larga cadena de archivos que se persiguen entre sí. El departamento de marketing actualiza el PDF de la lista de precios. El departamento comercial envía un correo a los agentes. El área de IT actualiza el sistema de gestión. Alguien actualiza la web. Otra persona se olvida de actualizar el portal del distribuidor. El comprador de la gran distribución recibe una ficha con información desactualizada y pide aclaraciones.
En el sector de las bebidas, la complejidad del catálogo crece con el negocio. Cada producto tiene variantes (formatos, graduaciones, packaging), cada variante tiene sus especificaciones técnicas y cada mercado tiene sus propias necesidades de información.
Cuando esta información vive en sistemas distintos, mantener la coherencia de forma manual se vuelve difícil.
Con la solución de Product Information Management .one PIM toda la información del producto vive en un único sistema: fichas técnicas, imágenes, certificaciones, claims, traducciones, especificaciones por canal. Cuando algo cambia, la modificación parte de un único punto y se distribuye automáticamente a todos los canales.
Para un productor del sector beverage, el valor es simple: menos tiempo dedicado a perseguir actualizaciones, menos errores en las fichas que llegan a los compradores y más rapidez para llevar una nueva referencia al mercado. Y la seguridad de que lo que el agente cuenta al cliente coincide con lo que el comprador lee en la ficha.