Cada mañana, cientos de furgonetas salen de los almacenes de los distribuidores con la carga prevista, o al menos, con la que figura en la planificación. Sin embargo, lo que ocurre durante la ruta suele conocerlo únicamente el conductor.
Un restaurante que devuelve tres cajas de pescado que nunca había pedido, un albarán firmado en una hoja que acaba olvidada en un cajón, un lote que debería haberse trazado y que nadie registró, un equipo cedido en préstamo por el cliente anterior y recogido sin documentación: pequeños incidentes que, al final del día, se convierten en discrepancias. Y al cierre de mes, esas discrepancias se traducen en costes.
En la distribución alimentaria con reparto directo, la furgoneta es, en la práctica, un auténtico almacén sobre ruedas. Sin embargo, a diferencia de un almacén fijo, no dispone de un sistema de control en tiempo real.La central sabe qué mercancía se cargó al inicio de la jornada, pero no descubre lo que ha ocurrido durante la ruta hasta que el conductor regresa, a menudo con documentación en papel incompleta y recurriendo a una memoria que difícilmente puede retener cada detalle tras horas de entregas.
Sin herramientas digitales, la trazabilidad de todo lo que sucede en la furgoneta depende del papel y del recuerdo de las personas
Cada día, una parte del margen se diluye en pequeñas pérdidas que ningún informe logra identificar de forma sistemática: devoluciones sin documentar, lotes sin trazabilidad, equipos cedidos en préstamo que se dejan o se retiran sin registro, y albaranes firmados que nunca llegan a digitalizarse.
Cuando un cliente reclama una entrega por una cantidad incorrecta, un producto faltante o un lote que no corresponde al acordado, la respuesta debe darse en cuestión de horas. Sin una prueba digital de la entrega, la incidencia suele resolverse basándose en suposiciones o mediante un descuento que termina reduciendo aún más el margen de beneficio.
Con la solución de Venta en Ruta .one VAN , cada furgoneta se convierte en un punto de control móvil: el conductor registra devoluciones, entregas y cobros directamente desde su dispositivo. La prueba de entrega se genera en formato digital y queda firmada en el mismo momento. Los lotes y las fechas de caducidad permanecen trazados en todo momento. La central dispone de visibilidad en tiempo real sobre cada operación, sin tener que esperar al regreso del vehículo.
El beneficio más importante no es únicamente disponer de información, sino la capacidad de actuar cuando la incidencia aún puede resolverse, y no cuando ya es demasiado tarde, al día siguiente