Durante 50 años, el código de barras ha cumplido una única función: identificar un producto en caja. Con los códigos QR estándar GS1, un mismo símbolo puede conectar el punto de venta, la cadena de suministro y los contenidos digitales, abriendo nuevas oportunidades en términos de trazabilidad, eficiencia operativa, transparencia y relación con el consumidor.
El objetivo de GS1 es claro: en el futuro, todas las cajas del retail europeo deberían poder leer códigos bidimensionales estándar, como los códigos QR estándar GS1 o DataMatrix, ya sea como complemento o como sustitución del tradicional EAN-13/UPC.
Esta es la visión compartida por más de 20 grandes empresas internacionales, entre fabricantes, retailers y marketplaces, incluidos algunos de los principales actores del gran consumo y de la distribución global, que se han adherido al programa Sunrise 2027.
Per 50 anni il codice a barre ha fatto una cosa sola: identificare un prodotto alla cassa. Con i QR code standard GS1, lo stesso simbolo può unire cassa, supply chain e contenuti digitali, aprendo nuove opportunità di tracciabilità, efficienza operativa, trasparenza e relazione con il consumatore.
El punto de partida es una limitación estructural que los retailers conocen bien: el tradicional pitido que se escucha en caja al escanear un EAN-13 permite identificar el producto, pero no transmite ninguna otra información.Los códigos 2D estándar GS1 pueden incluir el GTIN, el número de lote, la fecha de caducidad y los datos de serialización, además de enlazar con contenidos digitales accesibles online. El código deja de ser un simple identificador y se convierte en el vínculo entre el producto, los datos y los servicios.
Las aplicaciones son muy amplias: una gestión más precisa del inventario, mayor eficacia en las retiradas del mercado, control automático de las fechas de caducidad, storytelling de producto y, no menos importante, una mejor protección de la reputación de la marca gracias a una comunicación más transparente con el consumidor, también en materia de trazabilidad y sostenibilidad.
Para los retailers y distribuidores que operan en el trade y en el food service, la principal ventaja está relacionada con la optimización de la gestión del producto y de las operaciones.La fecha de caducidad y el lote de producción, por ejemplo, son datos que permiten reforzar la seguridad alimentaria, garantizar una trazabilidad más detallada y reducir el desperdicio, especialmente en el caso de productos con una vida útil limitada.
Para la industria alimentaria, el uso de códigos QR estándar GS1 abre la puerta a una gestión mucho más precisa del producto.
Incluir en el código atributos dinámicos como el lote y la fecha de caducidad mejora la trazabilidad, aumenta la eficacia de las retiradas del mercado y refuerza la seguridad alimentaria a lo largo de toda la cadena de suministro.Además, el código QR estándar GS1 se convierte en una vía de acceso dinámica a contenidos que pueden actualizarse con el tiempo, incluso sin modificar el packaging.
También existe una ventaja menos evidente: la posibilidad de abrir un canal de comunicación directo con el consumidor: ingredientes, alérgenos, valores nutricionales, certificaciones, instrucciones de uso e información sobre sostenibilidad pueden consultarse fácilmente desde un smartphone o a través de un punto informativo digital en tienda.El producto deja de ser un elemento estático y se convierte en una puerta de entrada al universo de la marca. Al mismo tiempo, ofrece a la empresa un nuevo canal para llegar directamente a los hogares de sus consumidores.
También analizamos la evolución de los códigos de barras a los códigos 2D durante RETAIL Tech 2026