El 16 de octubre, Día Mundial de la Alimentación, se inauguró el supermercado solidario de EMERGENCY en Cascina Cuccagna, en Milán.
Es una noticia poco habitual en estas páginas digitales; y aunque sin duda es algo positivo, ¿qué pinta aquí?
Muy sencillo: nos toca de cerca, porque Aton es oficialmente EMERGENCY Friend.
Probablemente todos conozcáis EMERGENCY y lo que hace. Es una ONLUS y ONG fundada en 1994 por Gino Strada, para ofrecer asistencia médico-quirúrgica gratuita y de alta calidad a las víctimas de guerras, minas antipersona y pobreza. Es conocida por su labor en países en guerra, y junto a ello desarrolla también una eficaz —y quizá menos conocida— acción frente a las dificultades presentes en el territorio italiano: pobreza, marginación, problemas de salud mental o de acceso a derechos, pero también tras catástrofes naturales.
Aton es Sociedades de Beneficio e Interés Común (SBIC) desde 2021 y nos dedicamos a la transformación digital sostenible: el “People, Planet and Prosperity” es el manifiesto de nuestra sostenibilidad, un objetivo a alcanzar aplicando la tecnología a las personas que somos —los compañeros—, a las personas a las que servimos —nuestros clientes—, a los procesos y a su eficiencia. Este compromiso está bien descrito en nuestro informe de evaluación de impacto, .People, un documento que recoge todo aquello que valoramos.
¿Qué une entonces a Aton, empresa de soluciones y servicios digitales en el mundo del Retail, la Moda, el CPG y la Energía, y a EMERGENCY, que en su ámbito hace tantas otras cosas?
¡Vamos por partes!
Tuvimos los primeros contactos hace un año. Mariangela, nuestra partner tecnológica y voluntaria de EMERGENCY, llamó a Gianluca – Chief Sales Officer de Aton – contándole la necesidad de un socio fiable para automatizar algunos procesos. Que la llamada viniera de una voluntaria es muy significativo: quienes los conocen saben cuánto importan los voluntarios, de hecho constituyen el corazón mismo de la Asociación.
Nos adherimos con entusiasmo, al principio más como intención, porque sin duda queríamos colaborar con ellos, pero ¿qué podíamos hacer en concreto?
Como siempre en estas cosas, la intención resultó ser lo más importante: el contacto, el entusiasmo, empezar a hablar del tema. Cuando existe la intención, es más fácil ver los puntos en común, y eso fue exactamente lo que ocurrió.
Al fin y al cabo, lo que hacemos a diario es identificar necesidades, dialogar con nuestros interlocutores, idear soluciones y ponerlas en práctica; y tener la posibilidad de poner nuestra pasión por la innovación al servicio de la comunidad ha sido —y sigue siendo— una oportunidad especial.
Al hablar de ello, nos centramos en un reto en particular: EMERGENCY estaba a punto de poner en marcha un “supermercado solidario” (¡vaya! un punto de convergencia), en colaboración con el Ayuntamiento de Milán, en el marco del proyecto “Que nadie quede excluido” de EMERGENCY y del proyecto Food Policy del Ayuntamiento. En esencia, se trataría de un lugar donde los beneficiarios del proyecto y cualquier persona en situación de necesidad pudieran encontrar gratuitamente alimentos secos, frescos, además de productos de higiene y para el hogar, gracias también a la recuperación de excedentes alimentarios de la cadena hortofrutícola local y de la gran distribución.
Al analizar el proyecto, surgió la oportunidad de desarrollar una aplicación para EMERGENCY capaz de gestionar de manera precisa el proceso:
A esto se suma la gestión del stock del hub alimentario y una serie de herramientas para dar visibilidad a los flujos de bienes —estadísticas, replenishment—. Así nació .FoodHubber, nuestra aplicación para EMERGENCY.
El “plus” es nuestro oficio: adaptar la herramienta informática a las características del usuario, en este caso la necesidad de contar con una aplicación sencilla, utilizable incluso por voluntarios no especializados, e instalable con facilidad. Y, por primera vez, hemos publicado el proyecto en GitHub como software libre y open source, precisamente para estimular el sentido de comunidad y la utilidad social.
El 16 de octubre, como decíamos: ese día el Ayuntamiento, EMERGENCY y todos los socios implicados inauguraron el Hub de Ayuda Alimentaria Cuccagna, un lugar realmente precioso —muy distinto de lo que uno se imagina cuando se habla de asistencia a la pobreza— que subraya aún más la “no estigmatización” y la dignidad del beneficiario. Allí estuvimos, en representación de Aton y de la aportación que hemos tenido el honor de poder dar a este gran proyecto: nuestra aplicación para EMERGENCY; y muy contentos de poder decir, con orgullo, que somos Friends.
Trabajar con EMERGENCY es una experiencia enriquecedora, como esperábamos… y mucho más. Es increíble cómo los equipos que la forman son distintos de lo que estamos acostumbrados, y resulta realmente inspirador que la línea divisoria entre —digamos— colaboradores y voluntarios sea tan difusa. Todos se implican por igual para alcanzar el mismo objetivo; y no es casualidad que los primeros contactos los tuviéramos a través de voluntarios, sin darnos cuenta en realidad: para nosotros eran sencillamente EMERGENCY.
Me ha impresionado personalmente la claridad de ideas, la capacidad de acoger nuestras propuestas sin prejuicios y de debatirlas; y, sobre todo, la capacidad de no desanimarse ni quejarse —nunca— ante las evidentes dificultades de un trabajo como el que realizan cada día. De verdad, personas especiales, antes incluso que una Asociación que ya sabíamos que era especial.
Y luego, disculpadme, pero soy técnico: ¿dónde se encuentra un departamento de IT que gestione líneas de comunicación complicadísimas con países en guerra y sistemas que permitan monitorizar en tiempo real, por ejemplo, los niños que nacen en un hospital de Afganistán? Es un honor sentirse un poco “compañeros de profesión”.
Y así, aquí estamos, habiendo dado un primer paso. Confiamos en que sea el primero de una larga serie —en un mundo hecho de relaciones como el nuestro, esta es una relación que queremos muchísimo cultivar y alimentar.
Grazie a EMERGENCY e al Comune di Milano per quello che fanno, a volte in silenzio e nonostante la difficoltà anche solo di parlarne nel modo giusto; grazie ai volontari e ai simpatizzanti, che scelgono ogni giorno di essere parte di questo; grazie a tutti i partner* che hanno reso possibile questo progetto; e grazie anche a voi che avete letto queste righe: per noi era molto importante parlarne.
Gracias a EMERGENCY y al Ayuntamiento de Milán por lo que hacen, a veces en silencio y pese a la dificultad incluso de hablar de ello de la forma adecuada; gracias a los voluntarios y simpatizantes, que cada día eligen ser parte de esto; gracias a todos los partners que han hecho posible este proyecto; y gracias también a vosotros, que habéis leído estas líneas: para nosotros era muy importante contarlo.
¡Hasta pronto!
*El Hub de Ayuda Alimentaria Cuccagna está diseñado y apoyado por Food Policy – Ayuntamiento de Milán; promovido por la Asociación Consorzio Cantiere Cuccagna y EMERGENCY, Recup, EStà – Economía y Sostenibilidad, Asociación Comunità Il Gabbiano ODV y Fundación ACRA; en colaboración con Fundación Cariplo, Assolombarda, Fundación Snam, Politécnico de Milán y The Earth Shot Prize; con la contribución de Fundación Azimut y la participación de Coop Lombardia, Supporto Popolare y Falegnameria Cuccagna.