En un escenario económico internacional complejo, el crecimiento nunca es un resultado automático. Requiere decisiones precisas: elegir dónde invertir, cómo asignar los recursos y qué trayectorias tecnológicas seguir a medio y largo plazo.
En 2025 cerramos el año con una facturación de 26,2 millones de euros, un 3% más que los 25,4 millones de 2024. Un resultado que refleja la solidez de nuestro recorrido y que también se beneficia de la incorporación de Teksmar al grupo.
Al mismo tiempo, registramos un EBITDA de 3,3 millones de euros, un 11% menos que el año anterior. Una dinámica que no representa una desaceleración de nuestro desarrollo, sino la consecuencia de una decisión concreta: reforzar las inversiones en competencias digitales e inteligencia artificial, incorporando nuevos especialistas a la organización para sostener las próximas fases de crecimiento.
Si miramos las cifras en su conjunto, se ve con claridad una dirección: estamos invirtiendo hoy para construir el valor de mañana.
Por eso hemos decidido destinar el 7% de la facturación —aproximadamente 1,8 millones de euros – a investigación y desarrollo.
En el centro de esta inversión está nuestra plataforma propietaria .one, en la que trabajan 40 ingenieros de software comprometidos con el desarrollo de la hoja de ruta tecnológica. El foco se dirige, en particular, a la evolución de los sistemas dedicados a los canales de venta, al PIM, a la trazabilidad y a la intelligence sobre los datos de sell out.
En este camino, la inteligencia artificial representa un acelerador fundamental. Nuestro objetivo es transformar lo que hoy a menudo son datos en bruto y fragmentados en un recurso capaz de generar valor real para las empresas: información accesible, procesos más eficientes y decisiones más rápidas.
De cara a los próximos años, estamos prestando especial atención a la evolución de la IA agéntica, que tendrá un impacto significativo en la forma en que las organizaciones gestionan datos, automatización y procesos operativos.
Invertir en tecnología significa, ante todo, invertir en las personas que la diseñan.
En 2025, nuestro equipo superó las 284 personas, con un incremento neto de 13 nuevos colaboradores respecto al año anterior (+4,8%). Seguir contratando incluso en un contexto económico complejo representa para nosotros un resultado importante, coherente con nuestra misión de generar un beneficio ético y sostenible, situando el capital humano en el centro de la innovación tecnológica.
En paralelo, estamos avanzando con la restauración de nuestra sede histórica, replanteada para favorecer nuevas formas de trabajo y de colaboración entre personas y tecnologías inteligentes. Los espacios están diseñados para apoyar un modelo de interacción cada vez más evolucionado entre competencias humanas y herramientas de inteligencia artificial, poniendo en valor al mismo tiempo el bienestar de las atonpeople.
El reconocimiento como Great Place to Work confirma la dirección de este camino.
Nuestro crecimiento se enmarca en un modelo de empresa que mira más allá de los resultados económicos. Como B Corp, trabajamos para combinar desarrollo tecnológico, crecimiento empresarial e impacto positivo en el territorio.
Creemos que, también en el sector tecnológico, el Made in Italy puede competir con los grandes players globales, apostando por la innovación, la calidad del talento y la capacidad de utilizar las nuevas tecnologías para devolver la centralidad a las personas en los procesos organizativos.
2025 representa para nosotros una base sólida sobre la que construir el próximo ciclo de desarrollo.
Miramos a 2026 con optimismo, apoyados en una cartera de pedidos internacional en expansión, un plan industrial orientado a la eficiencia y la sostenibilidad, y una estrategia de crecimiento que también contempla desarrollos por vías externas.
Estamos convencidos de que las inversiones realizadas hoy en investigación, competencias e inteligencia artificial serán uno de los principales motores del crecimiento en los próximos años.
Nuestro objetivo sigue siendo crear valor en el tiempo, manteniendo el equilibrio entre solidez financiera, innovación tecnológica y desarrollo de las personas.